miércoles, 2 de noviembre de 2011

Noviembre de resurección

Hola! fa... que raro es volver a esto... es como entrar a tu casa después de irte de vacaciones... como que todo está igual a como lo dejaste, y por un lado es medio choto volver pero por otro es copado, no sé, muy raro todo. Es más ni siquiera debería estar escribiendo esto, tengo un tp final que entregar el viernes y que no terminé!! una locura...

En fin, vamos a dar las últimas noticias interesantes... Marty McFly, dentro de un mes y chirolitas, va a viajar al futuro, si, escucharon bien, me voy al futuro, no tan alejado, un día nomás, pero bueno... algo es algo(?).
Si, medio raro, no? bueno, la posta es que me voy a la otra punta del hemisferio, a Nueva Zelanda, así que quizás los mantengo al tanto del asunto por acá (como si les importara) pero bueno... es como la noticia del més (y probablemente de la década).

nada más, tengo mucho que hacer, y poco tiempo, pero voy a hacer lo posible para aparecer más seguido!

jueves, 8 de septiembre de 2011

De 7:04 a 7:09

¿Porqué pasan estas cosas? Me río, yo simplemente me río. El día que tenía que llegar temprano, pasa esto.

Igual había llegado tarde a la estación, sobre la hora, miraba al diesel de las 7 irse mientras yo subía la escalera de acceso al puente que me lleva al andén 5. Entonces, como no podía perder media hora sentado esperando el próximo (porque tenía que llegar a horario) fui al andén 2 que es el de los trenes eléctricos, que pasan cada 2 minutos.
Cuestión que llego al andén, camino para el lado de los primeros vagones, pero algo interrumpe ese trayecto. Andén 5, totalmente vacío, salvo el tercer asiento del segundo banco.
No lo podía creer. miré el reloj, 7:04. ¿Qué haces ahí sentada tan temprano, me querés decir? Encima estás sola! desde el día que decidí hablarte que siempre caes al andén acompañada ( tu hermano el 90% de las veces) entonces como que no da que te hable con tu hermano al lado, y ahora, desde el andén 2, te tengo que mirar ahí sentada y sola, como si el universo hubiese planeado que yo llegara 25 segundos tarde al tren de las 7 para tomar la tragicómica decisión de ir a un andén que no voy desde hace 3 años casi, para tener que estar mirándote y queriendo matarme porque digamos "es la situación perfecta".

Pero no podía irme al andén 5, tenía que llegar temprano!! no podía estar hasta las 7:30 esperando el proximo diesel. Entonces ahí estaba yo, con la cabeza a punto de estallar mientras la veía ahí tan tranquila, sentada en el banco, mirando la nada, sabiendo que el universo se estaba riendo de mi, porque me conoce, y sabe que no voy a cambiarme de andén, a pesar de que pasó esta cosa extraña de que 7:04 ella esté sentada ahí (siempre llega después de 7:15-7:20).

Encima el viaje en el eléctrico fue atroz, odio con el alma ese tren lleno de gente.

Todavía no entiendo que hacía ella, 7:04, sola, sentada ahí. ¿Tengo que pensar que fue a propósito? ¿Qué tengo que pensar?

sábado, 20 de agosto de 2011

De 7:25 a 8:10

Las expectativas en estos casos son un viaje de ida, son una especie de espera infinita entre dos momentos, son evasivas, son miradas que buscan sin buscar, que pretenden sin pretender. Somos un juego, inventado por nosotros, usado por otros miles cada día, pero claro, como yo estoy en este, lo siento propio, y creo que este juego es más especial que el resto.

Es ese mismo segundo banco, es ese mismo andén 5, pero es una nueva partida, se perdió la batalla, pero claramente no la guerra. No hay objetivos claros, lo que hace todo demasiado confuso, pero por suerte no hay expectativas, solo hay ganas de jugar. 

Jugar por el simple hecho de jugar, de ponerle emoción al día.

viernes, 12 de agosto de 2011

La caja en el viejo 71.

Abro los ojos. Mi cabeza da mil vueltas, o será el planeta que gira tan rápido que puedo percibirlo?. Miro alrededor, no tengo idea de donde estoy, ni como llegué ahí. Estamos en el último asiento de un colectivo abandonado, ella acostada sobre mis piernas, intento recordar, pero no puedo. Tres botellas vacías, un paquete de cigarrillos, y un aroma a mañana y humo, que combinado con el despertar de un dolor de cabeza terrible, dejan sensaciones muy extrañas. Miro el reloj, 5 de la mañana, casi es de día en la montaña, de a poco las instantáneas ocupan vacíos en mi cabeza, hasta que el vidrio me distrae, ella se mueve, patea una botella, la acomodo a mi lado y me pongo de pie. El viejo colectivo 71 estaba en lo más alto del cerro, la parte trasera estaba inclinada, ya que el eje trasero no estaba, lo que dificultaba pararse debido al débil mareo. Quedaban pocas ventanas, los asientos de adelante estaban en peor estado que los de atrás, por suerte hacía tiempo que no llovía, así que estaba todo seco. Doy varios pasos todavía dormido, buscando mi ropa, intentando recordar, pero al salir del 71, olvido aquello que no recuerdo, y miro hacia el horizonte, la niebla que tapa casi por completo los pinos que hay abajo a lo lejos. La niebla me hizo recordar el frío, que empecé a sentir de inmediato había ropa de los dos afuera tirada, me puse la remera, seguía con frió pero no veía el buzo, y los pinos ahogados me parecían muy atractivos como para perderme en mi piel necesitada de calor. Miro hacia atrás, y ella estaba sentada en el techo del colectivo, fumando, mirando los pinos. El hecho de que fumara me molestaba de a ratos, no me gusta eso en una mujer, pero importaba poco, me estaba preguntando como hizo para subir al techo.
La saludo con la mano desde donde estaba, la señalo y junto las puntas de mis dedos encima de mi palma, preguntando como llegó ahí arriba.
-El barril, ahí al costado- Me dice, haciendo un gesto con la cabeza, señalando el costado invisible del viejo 71.   Lo veo y me subo, le doy un beso, el humo definitivamente no me gusta, pero sus ojos con sueño y entrecerrados son tan hermosos que termino olvidando eso también. Por un rato no dijimos nada, ella se apoyó en mi hombro después de haber terminado el cigarrillo.
-Anoche?...- dice mirando la niebla que iba viajando sin moverse.
-No sé, no me acuerdo nada, lo último que recuerdo es el fogón- le contesto, las instantáneas se iban transformando en pequeñas películas.
-Teníamos que venir a buscar la caja con mi regalo, recordás?- dice sonriendo muy pícaramente
-Cierto, perdimos la apuesta, no? teníamos que venir hasta acá, con razón... La encontraste?- Seguía armando todo en mi cabeza, ya cada vez era más fácil. La caja era su regalo de cumpleaños, y su hermana antes de partir nos había dejado la famosa caja para que se la diéramos, seguramente Dimitri y Arianna la habían escondido en algún lugar del colectivo como sabiendo que esto iba a pasar.
-Si, estaba detrás de una de las ruedas, le pusieron un par de fierros arriba, una estupidez, por suerte tenía la linterna- Me mira como reprochándome algo y a la vez jactándose de su inconsciente buena decisión.-
-Si, no sé como vinimos hasta acá en ese estado, no entendíamos nada, pudimos haber terminado en cualquier lado- sonreí con sorpresa y preocupación por todo el trayecto que habíamos hecho mientras imaginaba alternativas trágicas donde todo terminaba mal.
-Pero no lo hicimos, y mira donde estamos- Se levanta, camina hasta la punta del techo, se estira.
Me fascina su pelo, ondulado, dorado oscuro, largo hasta la cintura, definitivamente es más linda despeinada, le da un aire salvaje que queda perfecto con el fondo de pinos sumergidos en la densa niebla. Sus ojos verdes intensos, su piel blanca, me gustaban casi tanto como su acento, hablaba muy bien castellano, pero por momentos salía ese acento tosco de la europa oriental, cuando hablaba rápido o cuando estaba un poco nerviosa. Su madre era uruguaya, y vivió casi 6 años en Uruguay, por eso sabía el idioma. Pensaba en la suerte que tenía, porque yo no sabía nada de ruso, de todas maneras había días que hablábamos en inglés, es una maravilla hablar en distintos idiomas con una misma persona.
-Como amo esto, creo que viviría en este lugar, en este momento para siempre- no sé si me lo dice a mi, a ella, o al viento. Sin embargo me hace sonreír, enamorarse es ridículamente fácil en la escena
-Que hay en la caja?- Le pregunto después de un rato, despertando su curiosidad. Ella se da vuelta con un movimiento ágil, y me clava la mirada
-No sé, la llave te la dieron a vos- Se acerca, y extiende la mano para que se la dé.
-Está en la campera- le contesté
-Bueno dale, bajá, apurate!- me empuja hacia el fondo donde está el barril, para bajar.
Entramos, saco la llave, se la doy, ella abre la caja y saca entre varios objetos viejos, como cartas y fotos, una cámara de fotos con un par de rollos. Se puso a llorar, y me contó que la cámara era del padre, que fue un fotógrafo que había muerto en la guerra de Kosovo, en el 98. Me dio un beso que creo que jamás me voy a olvidar, era el único con ella en ese momento, ese beso fue un enorme gracias para muchos, que terminé recibiendo yo.
-Te acordás algo de anoche?- Me pregunta con la cámara en la mano desde afuera del colectivo.
-Cuando te miro voy recordando- era cierto, sus ojos eran una especie de relato en cámara lenta
Voy hasta donde está, y mirándola mientras me acerco, voy recordando cada segundo de la noche, en el asiento trasero del viejo colectivo 71, y cuando la abrazo por detrás, me olvido del frío, y nos acostamos nuevamente en el techo, entre frases de madrugada y besos de desayuno.

sábado, 2 de julio de 2011

Escenas: El Piano

-Ochenta y ocho teclas, diez dedos, una mente, un corazón. Todo se resume a esa matemática, todo es esa ecuación. Los ojos sienten, ven los blancos y los negros, veo el sonido que se expande a lo largo y a lo ancho de la habitación, desde adentro de mí. Algo adentro falta, no importa, todo parece estar afuera. Hay una gran confusión, la melodía es perfecta,las ochenta y ocho teclas son las indicadas, la habitación envuelve el sonido como mil sábanas blancas que flotan, la confusión es silenciosa, escucha lo que el piano tiene para decir.
De pronto, el reloj, el tiempo imponente, llama, y la locura se desata. Ochenta y ocho teclas que no paran, ochenta y ocho teclas, diez dedos, una mente, un corazón, y la locura. No hay tregua, el tiempo se hace notar, quiere llamar la atención, el piano no se va a detener. En mi cabeza ya no estoy, las teclas grandes, negras, las teclas chicas, blancas, las sábanas vuelan, mis oídos son un eco constante, la locura manda en la armonía, las notas salen de mi como si hubiesen estado atrapadas sin tiempo en algún lugar inexistente. Y el reloj sigue, pero el piano manda, tan grave, tan agudo, tan resonante en la sala, tan vacía de objetos, tan llena de emociones, tan llena que explota, tan llena que mi cabeza vacía se no soporta, tan llena de instantes, explota, y vuelve a vaciarse, para llenarse, para explotar, y volver a vaciarse.
Piano, pianísimo, forte a más no poder, los dedos piensan por sí mismos, nada manda, nadie manda, el caos es un preludio a la locura, la locura es la fuga, la tan ansiada fuga de la mente y el corazón, uno más uno es ochenta y ocho, uno más uno es diez, la matemática no importa, la matemática se pierde, para volver a lo último, olvidada, al igual que el tiempo, olvidados en el sinfín de movimientos, en el sinfín, de notas, hasta que de pronto, en la sala, en mi cabeza: silencio.

miércoles, 29 de junio de 2011

Fragmento II

(...)Al quinto día y también en relación con el cordero, me fue revelado este otro secreto de la vida
del principito. Me preguntó bruscamente y sin preámbulo, como resultado de un problema largamente
meditado en silencio:
—Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿no?
—Un cordero se come todo lo que encuentra.
—¿Y también las flores que tienen espinas?

—Sí; también las flores que tienen espinas.
—Entonces, ¿para qué le sirven las espinas?
Confieso que no lo sabía. Estaba yo muy ocupado tratando de destornillar  un perno demasiado
apretado del motor; la avería comenzaba a parecerme cosa grave y la circunstancia de que se estuviera
agotando mi provisión de agua, me hacía temer lo peor.
—¿Para qué sirven las espinas?
El principito no permitía nunca que se dejara sin respuesta una pregunta formulada por él. Irritado
por la resistencia que me oponía el perno, le respondí lo primero que se me ocurrió:
—Las espinas no sirven para nada; son pura maldad de las flores.
—¡Oh!
Y después de un silencio, me dijo con una especie de rencor:
—¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen
terribles con sus espinas…
No le respondí nada; en aquel momento me estaba diciendo a mí mismo: "Si este perno me
resiste un poco más, lo haré saltar de un martillazo". El principito me interrumpió de nuevo mis
pensamientos:
—¿Tú crees que las flores…?
—¡No, no creo nada! Te he respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme
de cosas serias.
Me miró estupefacto.
—¡De cosas serias!
Me miraba con mi martillo en la mano, los dedos llenos de grasa e inclinado sobre algo que le
parecía muy feo.
—¡Hablas como las personas mayores!
Me avergonzó un poco. Pero él, implacable, añadió:
—¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…!
Estaba verdaderamente irritado; sacudía la cabeza, agitando al viento sus cabellos dorados.
—Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha
mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo
el  día se lo pasa repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!"… Al parecer
esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!
—¿Un qué?
—Un hongo.
El principito estaba pálido de cólera.
—Hace millones de años que las flores tienen espinas y hace también millones de años que los
corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿Es que no es cosa seria averiguar por qué las
flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿Es que no es importante
la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor
gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en
mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto
no es importante?
El principito enrojeció y después continuó:

—Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas,
basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si
el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es
importante!

No pudo decir más y estalló bruscamente en sollozos.
La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el
perno, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien
consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: "la flor que tú quieres no corre peligro… te dibujaré
un bozal para tu cordero y una armadura para la flor…te…". No sabía qué decirle, cómo consolarle y
hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las
lágrimas!(...)

martes, 21 de junio de 2011

X&Y

La pasión. Nosotros. El tiempo.

Tres factores principales. 
¿Cómo es que el tiempo acaba tarde o temprano con la pasión?
¿Es la pasión nuestra ruina?
¿Qué controlamos? ¿Qué no controlamos?

En muchos casos, se dice (o se siente) que la pasión se termina, que es simplemente un fuego que se prende, y dura mientras los cuerpos tienen suficiente combustible para quemar, luego, se apaga, y quedan cenizas. 
Se puede culpar al tiempo, que es la variable independiente (nuestra X) de la cual todo depende, incluyendo la pasión (nuestra Y).

Pero, pensándolo bien, la pasión no depende del tiempo. La pasión no es esclava de los minutos que corren, de las horas, o días. La pasión no crece con el tiempo, crece con nosotros. Entonces podemos decir que nuestra X (tiempo) es independiente, pero nuestra Y (pasión) también lo es. 

Si ambas variables son independientes. ¿Cómo se afectan? Algo del tiempo afecta a la pasión, y viceversa.

Nosotros.

El tiempo es a nosotros, lo que nosotros a la pasión. ¿Deberíamos no dejar al tiempo que nos afecte? Creo que hoy es algo imposible. No podemos hacer que el tiempo dependa de nosotros, no nos corresponde.

El tiempo es causa, nosotros su efecto.
Al mismo tiempo nosotros somos causa, la pasión es nuestro efecto.
La pasión depende de nosotros.(el tiempo no depende de nosotros, y la pasión no depende del tiempo)

El tiempo y la pasión no se necesitan. Nosotros necesitamos ambas. 
Queda en nosotros no dejarnos arruinar por el tiempo, y no dejarnos arruinar la pasión. 

domingo, 19 de junio de 2011

26 segundos.(II)

Es una especie de desilusión. Mezclada con bronca, algo de tristeza, un poco nostalgia, un dejo de felicidad, que en realidad llenó el momento antes, mientras lo viví, pero claro, en este momento todo es un asco.
Creo que tuve que haberme dado cuenta en el momento que estaba tirado en patio, mirando hacia arriba, viendo tantas estrellas. Hace un par de días que hay solo nubes, lluvia, rayos, relámpagos... además, tanta contaminación lumínica no deja ver muchas de las estrellas, y yo, en ese momento, estaba viendo demasiadas. Es más, se lo dije, le dije que era genial estar viendo tantas estrellas, tirado en el patio, finalmente con ella al lado. Y eso no es lo peor, porque claro, pasó lo había pasado hace unos 10 días atrás (lo que no-había pasado hace unos 10 días atrás) pero más real, mucho más real (pero claro, sin ser real).

Arthur Miller me dirá que la mejor forma de olvidarla sería transformándola en literatura. Habiéndole hecho caso, hay domingos como este, que sin quererlo (aunque inconscientemente pareciera que algo sigue dando vueltas) estoy aquí, quizás se me pasa en algunas horas, probablemente, pero es bastante molesto cuando uno mismo se castiga haciéndose vivir cosas que no sucedieron, pero deberían haber sucedido.

Claro, tuve que haberlo sospechado, nunca hay tantas estrellas arriba.

lunes, 13 de junio de 2011

Diálogo con un libro sobre una cuestión de domingo

(...) lo que me llamó la atención fue que las escenas estaban intercambiadas, no solo en orden, ya que en un momento se dieron causa y consecuencia simultáneamente. Ellos empezaron a conocerse, pero intuyendo que una parte ya se conocía. Se vieron, y al minuto no podían dejar de mirarse. Pero no era la mirada curiosa, ya que algo en ellos creaba el siguiente momento, la próxima escena, antes que suceda. Jugaron con eso, jugaron con lo inevitable, pero no por evadirlo, solo jugaban con la provocación, hasta que la tensión simplemente no resistió más. Siempre pareció un juego, pero claro, el tiempo hace que el juego se transforme, que el idioma en común cambie de significado, o no, un beso puede ser solo eso, o no, puede tener un significado más profundo, o morir para ver nacer el siguiente. Pero entonces, ¿El significado se siente?, porque eso no es algo que puedas sentarte a pensar, porque es lo peor que podes hacer, estás cambiando el idioma, y así nadie se entiende(...)


La respuesta al interrogante estaba en el mismo hecho que suele confundir a tantos de nosotros:


"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran"*

*Gracias Julio, así de simple y compleja era la cosa.


(Esta cuestión de domingo esta llena de ayeres, el lunes mezcló nostalgias digamos...)

viernes, 10 de junio de 2011

Casualidad?

Jajajaja, acabo de encontrarme con esto, fue genial en tantos sentidos al mismo tiempo... =)


se acuerdan? o no se acuerdan?

miércoles, 8 de junio de 2011

Amnesia.

Manejando.
Sin rumbo.
No sé donde arranqué.
No se donde voy a terminar.
Solo sé que ahora, estoy acá.(¿Dónde?-No importa.)
En la radio, Instrumentos sin voces. Me tranquilizan.
¿Qué?- Nada.
No sé si voy o si vengo, no sé si me importa, solo sé que me muevo, que el piso se mueve debajo de mí, que el cielo se mueve por encima de mi.(¿Me muevo o todo se mueve alrededor mío?)
¿Pensar?- ¿Para qué?- Ahora no necesito eso, solo necesito que todo se mueva.
Olvidé. ¿Qué olvidé?
No lo sé.
¿Importa?- Si a la memoria no le importa, a mi no me importa, no hoy.
Claro... Hoy hay otras fronteras.
¿Te parece?
Sí.
¿Donde?
En el horizonte (¿quizas?) Pero eso no importa! importa lo que recuerdo, porque claro, estoy viajando, y tengo ganas de viajar.
¿Viajar solo?
uno nunca viaja solo.
¿Alguien te acompaña?
(La radio cambia, escucho una voz)

Amnesia.

domingo, 5 de junio de 2011

Escenas: Calma y Explosión

-Despertarme. Soñé que habías encontrado las siete diferencias en la revista del domingo, y que me dabas un último abrazo, de esos donde nos perdíamos cuando recién empezábamos, uno de esos que ya a esta altura tengo casi olvidados. Despierto te miro, y sé que las cosas ya no son como antes, sé que ese sueño no fué solo un sueño, y que esas siete diferencias no eran entre una imagen y otra, sinó que eran entre tu lado de la cama y el mío, y que el juego había terminado; un beso en tu frente, la última diferencia.

- Por más extraño que parezca, la escena sucede en cámara lenta. Nos gritamos, enfurecidos, palabras abismales, enormes, salen y estallan entre ellas, sin saber quien tienen enfrente. Bronca, manos apretadas, dientes apretados, ojos abiertos y filosas dagas cortándonos el interior, era un duelo a muerte, esos duelos que duelen, duelen cuando te lastiman, duelen cuando lastimas, pero en el momento todo es un volcán de rojos, de palabras, de razones sin razones, es simplemente explotar palabras, explotar esa acumulación de impulsos contra esa pared que una vez te sostenía, pero hoy no, ya no. Parece que solo importa una cosa, vencer, en cámara lenta, todo sucede así, el tiempo no pasa, el reloj avanza, el amor y el odio tienen la misma fuerza, el mismo choque, lo que una ve fue un acto desinteresado hoy es un reproche, tantas dagas voladoras, tanto rojo en las paredes, tanto acumulado en esa habitación. Te miro y no te reconozco, me miras y no me reconocés, ya no somos, ni siquiera sabemos si fuimos, por eso la bronca, por eso todo hierve, porque salió eso escondido, estamos solos en esto, juntos los dos, solos, vos de rodillas en la cama, yo al costado del espejo. Todo termina cuando las dagas se llenan de agua, dejando nada mas que silencio y cenizas en el aire.

viernes, 3 de junio de 2011

De 7:08 a 7:09

-Incluso queriendo llegar temprano (por motivos ajenos a la historia) terminé saliendo tarde de casa, pero quizas el rápido de las 7 se atrasaba un poco y me dejaba llegar a horario.

Ya sobre el puente, miro hacia abajo, al andén 5, repleto de gente, miro el reloj, veo que son 7:08, entonces el de las 7 todavía no pasó, buena señal, además no es hora para que ella apareciera, así que no iba a verla, todo encajaba. Ya bajando las escaleras, veo que los asientos estaban todos llenos, y en el segundo banco, tercer y cuarto lugar, pero del banco que mira hacia el andén 6, no el 5 (porque los bancos son todos dobles, los que miran al andén 6 y los que miran al 5)estaban ocupados, y la veo, inesperadamente la veo, con él, y la confirmación que hoy no buscaba ni quería llegó a mis ojos tan rápido como el tren que estaba ingresando al andén: el beso.
Definitivamente estaban juntos, y toda la esperanza y fantasía fueron atropellados por un diesel.

Curioso, a pesar de ese accidente, no hubo interrupción ni demoras en el servicio, todos tuvieron su día tan perfectamente normal como siempre, pero claro, no todos habían presenciado el accidente, nadie había visto nada.

miércoles, 1 de junio de 2011

De 7:22 a 7:35

(En el capítulo pasado el protagonista se había dado cuenta que las cosas en el andén 5 se estaban tornando bastante difíciles, si bien no hubo nada contundente y definitorio, la aparición del sujeto tácito le dio ese toque agrio y desafiante a la situación.)

Hoy realmente no la esperaba sola, no la esperaba acompañada, no quería esperarla. No miré la escalera ni una vez (que está a mi izquierda desde el cuarto asiento del segundo banco), miré hacia al andén 2 (que está al fondo, mirando hacia adelante) y me distraía con la gente que pasaba y con los puestos que abrían.

Pasados los minutos, el asiento 1 y 3 estaban ocupados, ninguno por alguien que haga algo por esta historia, el 2 seguía vacío, esperando con más ganas que yo (o ya a esa altura no, no lo se).

Como los seres humanos en su mayoría tenemos visión panorámica 180° por mucho que esté mirando adelante, la silueta bajita de cabellos claritos y vestida de negro que se sentó en el segundo asiento fue inconfundible. No había señales del sujeto tácito.

Había alguien sentado entre los dos, yo estaba firme con mi decisión de no mirarla, como si eso influyera en su vida, pero lo que sí alcancé a ver fue a un muchacho que le habló. Ya era el colmo, quizás el universo al notar mi decisión de hablarle la hace viajar siempre con un joven distinto como señal, quizás no tengo que hacer nada, quizás no está en mis planes, quizás esto es solo una historia para que yo la escriba y mis lectores se entretengan un rato(?), cuestión que el muchacho de hoy, sí era el hermano, ya que era físicamente muy parecido, salvo que era bastante más alto que ella (que no es algo muy difícil, ya que ella no llega a 1.60m) con barba y con una onda totalmente distinta, aunque las caras no mienten, definitivamente eran hermanos.

La miré un par de veces, nuestra miradas no se encontraron, pero gracias a la visión 180° noté que me miró un par de veces, pero ya no voy a darle un significado por escrito, solo esperaré a mañana, a que vuelvan esos tiempos de andenes vacíos con solo dos asientos ocupados.

viernes, 27 de mayo de 2011

De 7:16 a 7:17

El jueves las cosas tomaron otro curso. Después del pequeño intercambio de voces de la semana anterior, ya no era tan incómodo al menos saludar, como para ir viendo. La cuestión es que fueron pasando los minutos y no llegaba, por suerte tenía el mp4 y las cosas son más leves de esa manera, te distraés. Pero claro, si son 7:24 y todavía no llegó, algo raro va a pasar. Y claro, pasó. 7:25, la vista apunta al pié de la escalera, donde ella estaba de pie, acompañada por un muchacho, joven, un poco más grande que ella (a juzgar por mi vista nomás) que vestía un traje, claramente yendo a trabajar. Obviamente apagué la alarma interna que comenzó a sonar en mi cabeza, no iba a dejar que los celos me invadan por algo que objetivamente no lo merece (porque las cosas no están como para andar sintiendo celos por una desconocida) entonces simplemente me subí al tren que llegó poco minutos más tarde y decidí dejar las cosas para el día siguiente.

Todo fue muy fugaz. Camino por el puente que lleva a la escalera del andén 5, siendo las 7:15 (era tarde includo para llegar tarde, ya que siempre suelo estar desde antes de las 7:10 en el andén) con paso apurado, suponiendo que ya estaba sentada en el banco, oportunidad óptima para llegar y poner en práctica tanta teoría. Mientras bajo la escalera, la siento al lado mío, bajando al mismo tiempo, no giré la cabeza, ya que ella no giró la suya, decidí bajar más lento para que ella se sentara primero, y yo atrás, saludar. Al pié de la escalera la esperaba el mismo muchacho del día anterior, ellos se sentaron en el primer banco, yo, como siempre, derecho al segundo. Un diesel llega inesperadamente al minuto, tan fuera de horario, como sabiendo que iba a suceder eso, como apiadándose de mi de alguna forma y sacandome rápidamente de la situación. Mientras el tren se detenía por completo, ellos se dirigen al segundo vagón que estaba frente a ellos, yo, que estaba a la altura del primero, camino hacia el tercero. Él, con sus manos sobre la cintura de ella, la dirige hacia la puerta más próxima, yo, camino hacia la primer puerta del tercer vagón, sonriendo por lo inédito de todo, el giro inesperado de la trama, escoltado por unos nuevos blues cantados por un tal Hugh Laurie. Otra coincidencia extraña, ya que era la primera vez que estos blues llegaban a mis oídos, fue como un escenario perfecto, el tren, el piano, la voz melancólica, el vidrio totalmente empañado y las luces que se veían distorsionadas a lo largo del trayecto.

No sé si esto se cierra hoy, no sé si se cerrará la semana que viene, por lo pronto seguiré con la voz de Laurie, tiene historias que tengo ganas de escuchar.

 ♫Someday blue and down, honey  
 You wanna be with me
 Right back where you started
 After you've gone
 After you've gone away
 Yeah
 After you've gone
 After you've gone away ♫

domingo, 22 de mayo de 2011

Escenas: Museo

-Hacía mucho tiempo no entraba en uno de estos. De chico había imaginado que se trasladaban a través del tiempo, y pedían tal o cual objeto para exhibirlo en el futuro. Y aquí estaba yo, en esta explosión confusa de temporalidades encerradas en vitrinas impecables, gigantes de otros tiempos reducidos a huesos y palabras escritas con tintas añejadas, que nunca habían imaginado ser leídas por visitantes del futuro. Caminar pasillos, escuchar pisadas, observar historia. Pero el toque especial lo dio algo que nada tenía que ver con el pasado, pero desde donde estoy parado, complementa increíblemente bien la habitación. La pared con un antiguo mapamundi, gigante, desplegado, con sus arrugas, sus colores gastados, tonos cálidos, mil ochocientos algo decía al costado una pequeña placa. Los continentes, las separaciones políticas, la geografía, casi todo expuesto, una fotografía inventada y poco real de un planeta que nunca quiso ser así. Desde donde estoy parado, América latina es una cascada de marrones, ese color fiel de la tierra, rojizo de a ratos, si le da el sol, caso contrario, era un castaño que si bien combinaba con los colores del mapa, estaba lleno de vida. Un vestidito azul, compararlo con el océano sería demasiado obvio, pero era lindo pensarla así, como parte del fondo, como pintada. Con una mano se lleva el pelo hacia adelante por sobre su hombro, dejando a la vista su frágil espalda, blanca como la arena más fina, hermosa sin lugar a dudas. Ella miraba hacia arriba, miraba hacia abajo, yo me había perdido completamente en la escena, de los sesenta mil pensamientos promedio que una persona tiene por día, esta escena era lo más interesante, y ahora ocupaba por completo mi cabeza. Le saqué una foto, desde donde estaba yo parado, ella tapaba América Latina, pero no me importó, porque probablemente en ese momento, esa espalda, ese vestido azul y ese pelo largo eran las tres cosas más lindas del continente, me pareció justo su reemplazo, y me llevaría  mi propio pedacito de historia, para ver en el futuro.

viernes, 20 de mayo de 2011

De 7:12 a 7:20

Llega al andén 3 una locomotora llevando otra locomotora con vagones, desde el segundo banco del andén 5 (cuyos segundo y cuarto asiento están ocupados) solo se ven ambas locomotoras y la mitad del primer vagón(el resto del tren está tapado por la escalera de acceso)

-Disculpame, ese no es el rápido, o sí?
-(me saco los auriculares que tenían a un tal Drexler sonando) No creo, hay una locomotora llevándolo, aparte no anunciaron ninguno así que dudo que sea.
-Ah, si puede ser.
-Si es, llegó muy temprano (sonrisa busca sonrisa), asi que no me parece, además fijate (señalo al fondo del andén, más allá de la escalera que tapa los supuestos vagones) al final no se ven vagones, asi que debe ser simplemente la locomotora llevando a esa otra y algún vagón.
-Si, claro, no, no creo que sea ese.
 5 minutos más tarde, la locomotora del andén 3 arranca, llevando consigo una locomotora y un solo vagón.

Hay escritas infinitas palabras...



pd: sisisi, ya sé que me van a decir "1-0 te van ganando", pero digamos que ya el juego está abierto, y es acá donde tengo habilidad (o al menos eso creo/espero/calculo/intuyo/etc)
(?)

martes, 17 de mayo de 2011

Mamihlapinatapai

Es una palabra del idioma de los indígenas yámanas de Tierra del Fuego la cual define:
"una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar"


No puedo estar más fascinado en este momento, esta palabra llegó a mi de pura causalidad. Exacto, no casualidad, causalidad.
Realmente, la fascinación que siento ahora es inpresionante, no se dan una idea.

sábado, 14 de mayo de 2011

De 7:15 a 8:07

-El anden 5 nuevamente vacío, yo llegando 7:05 (les recuerdo que el diesel pasa a las 7, así que no había nadie ya) y no tenía demasiado apuro (en realidad mis ganas de verla bajar por las escaleras eran mayores a las de llegar a horario) así que salteando el primer banco, fui a sentarme al cuarto lugar del segundo. Pasaron varios minutos, 7:15 ya habían dos personas en el primer banco, varias paradas en la linea amarilla, ningún par de ojos grandes. Ya habiendome rendido, riendome solo porque se me dio hablar con Dios a lo compinche diciendole "que guacho, encima que llego tarde no me la mandas" y claro, como sucede, a los 30 segundos, apareció.
De los cuatro asientos del segundo banco, ella elige el tercero, exacto, al lado mío, yo mirando la nada hasta que estaba a 3 pasos de mi, momento que la miro y ella me mira y le digo al compinche "no te puedo creer la que me acabas de hacer". Estar uno al lado del otro limitó al máximo el tema del juego de miradas, mirarnos estando tan cerca rompía las barreras del anonimato, terminaba con los lugares en el tablero, cambiaba todo, era muy tenso todo, el frió era más frió, los ruidos eran más distantes, el tercer y el cuarto asiento estaban tan cerca y tan lejos a la vez que mareaba.
No sé si estaba cansada, si estaba triste, nunca la veo normal, siempre algo tiene, la curiosidad me mata. Pasan más minutos, buscando el disparador que rompa el frío. 
Sin aviso, llega un tren al andén 5. No podía ser, no lo anunciaron, el momento se terminaba.
Todos entran, andén vacío, salvo el asiento 3 y 4 del segundo banco.
Así pasaron unos minutos más, no sabía, no entendía, no podia ser racional, pero tampoco podía dejarme llevar, era tensión, tensión, tensión.
Ya con el andén repleto nuevamente, se anuncia la llegada del diesel, decidí no hacer lo de la otra vez, decidí quedarme sentado, entonces, es ella la que se pone de pie, camina hasta la línea amarilla, mira hacia el horizonte buscando el gigante metálico, y se da vuelta, y los ojos redondos clavados en mí, acercándose, paso a paso, para volver a ocupar el tercer asiento, del segundo banco, del quinto andén.



domingo, 8 de mayo de 2011

Viajar.

Brujas, su magia, dos huellas se hacen cuatro, es la mística antigua de la noche.
Lo más lindo de los dos fue Toulouse. Recuerdo tu vestido la noche que te invite a cenar, Bordeaux.
Escuchar tu historia, contarte la mía, descubrirte de a días. mirarte tan radiante, Sofía.
Amanecernos con esa somnífera adrenalina en las sábanas, mirar por la ventana, Marbella.
Nueve meses después del amor, París.

La melancolía de respirar, Buenos Aires.
Volver y amarte, desde la Santa Cruz de tu pecho hasta la Tierra del Fuego en tus pies.
Alta Gracia, quizas divina, ella baila, ella Salta, ella linda.
Viajar con sonrisa radiante, dormir bajo un arbol, escucharte cantar, dejar que la tierra, La Pampa, nos haga un lugar.
Mirar las estrellas, recordar el primer día, y dejar que esas brujas no nos separen más.

miércoles, 4 de mayo de 2011

No es un adiós, no es un hasta luego.

El pasado, una cosa, El presente, incierto. No sentir tu voz, ni tus ojos, ni tu abrazo como solía. Escucharte, mirarte, y sentirte por primera vez como una más del mundo. Darme cuenta. La idea terminó, tu monarquía de trono vacío se reveló, pero te agradecí, porque abdicaste con la gentileza de siempre y con el silencio del tiempo. No estaba encerrado, pero sentí libertad. No estaba presionado, pero sentí alivio. No estaba triste, pero sonreí. No te esperaba, pero te necesitaba. No estaba en mis planes, pero fuiste causa y consecuencia. Sin canciones tristes, sin vacíos en el pecho, sin melancolías ni falsas promesas. Ojos que vieron, corazón que no sintió. Un día como cualquier otro, pero con la sensación de no tener algo que ya había dejado atrás, solo que no lo había visto (o no lo quería ver)

El pasado terminó, no es un adiós, pero no es un hasta luego.

domingo, 1 de mayo de 2011

Video Weekend IX

Volvieron los domingos otoñales, volvieron las bajas temperaturas, las largas jornadas sentados en un lugar sin moverse demasiado, las tazas de café (o los mates, o el té), las gotas de lluvia sobre la ventana, las hojas anaranjadas volando por todos lados, y bueno, es una linda oportunidad para que vuelvan los videos, son como una antesala a esa película que querías ver que dejaste colgada, o ideal para un recreito del estudio, o simplemente matar el aburrimiento por unos 15 minutos, espero que les agrade. Pásenla lindo!


Bueno, primero tenemos un video que todavía no entiendo muy bien como se hacen (porque no busqué todavía como se hacen) pero me suena que es un laburo de putísima madre, pero vale la pena totalmente hacerlo. Recomendación? esperen que cargue completo, apaguen las luces, pongan pantalla completa, y listo.


Landscapes: Volume One from Dustin Farrell on Vimeo.


Bueno, continuando un poco con la estética, pero jugando con la dualidad, nos vamos para la ciudad.


NYC - Mindrelic Timelapse from Mindrelic on Vimeo.



Finalmente un viejo conocido de la casa, estuvo en uno de los primeros VW si mal no recuerdo, pero como me gustó muchisimo desde la primera vez que lo ví, lo comparto nuevamente.


Live at Hellnar, Iceland from For a Minor Reflection on Vimeo.

jueves, 28 de abril de 2011

De 7:10 a 8:03

Había perdido el tren de siempre (el despertador me falló, como suele hacer los jueves), entonces como no tenía ganas de tomarme el que pasaba por el otro andén, decidí esperar al siguiente, que pasaba en 25 minutos, y ahí quedé, solo, en el cuarto lugar del segundo banco del anden 5. Baja la escalera, se acerca al banco donde estoy sentado. La reconocí al instante: la había visto hace una semana, bajo las mismas circunstancias. Camina rápido, es raro, faltan 20 minutos para que venga el tren. Al acercarse giro mi cabeza y la miro, ella estaba mirándome, y sentí que en el choque de las miradas ella se detuvo por una milésima de segundo, fue una duda ínfima, desvió la mirada y se sentó en el primer lugar del banco verde (yo estaba en el cuarto lugar, los del medio, vacíos).
Sus ojos grandes estaban inquietos, estaba sentada muy derecha, tensa, pero demostraba tranquilidad (o quizás yo la dibujaba tranquila). Los minutos pasaban en el vacío anden, girábamos la cabeza a ritmos distintos que coincidían tan genial como trágicamente para luego desviarse a cualquier objeto inanimado cercano. Sus ojos eran muy grandes, yo miraba la escalera (que estaba a su lado) y aún así podia ver sus pupilas moviendose, cerca de mí, arriba, a la derecha, y luego, en mí (que claro, al darme cuenta de eso, respondía con el mismo gesto, para que ese encuentro eléctrico haga corto, y uno de los dos vuelva al objeto inanimado más cercano)
Una señora llega y se sienta entre los dos, fue como una piedra lanzada hacia la ventana, el momento había terminado (si ella no se hubiese inclinado). Nos miramos un par de veces más, antes del anuncio de la llegada del tren. Me paro y voy hasta el borde del andén. Para ese momento ya estaban todos los asientos llenos, y la linea amarilla repleta de pisadas que ansiosas se asoman (No sabría decir cuando llegaron). Me doy vuelta, la miro, ella miraba la escalera, y luego, otra vez, los ojos grandes en mí. Viajamos en el mismo vagón, el primero. Fue el viaje más incómodo en semanas (porque nadie bajó y todos subieron). En el subte la volví a ver, pero prefiero verla en el anden 5, a eso de las 7:10, cuando sé que voy a llegar 20 minutos tarde.

martes, 26 de abril de 2011

Escenas: Lunes y Estrellas

Siempre pasa igual: ciertos lunes de invierno le gusta salir a andar en bicicleta por la ciudad, yo siempre al principio reniego, porque claro, no es algo muy lindo salir de tu casa, donde estas cómodo y con la temperatura ideal, para salir a que el viento te congele la cara. Pero claro, el disgusto me dura poco, porque en realidad también me gusta, solo que ella tiene la iniciativa porque la idea le surge de la nada. Salimos generalmente a eso de las 9am. A esa hora ya no hay muchos autos, lo que nos permite ir por el medio de la calle o hacer carreras de una cuadra. Primero vamos al parque que queda al final de la avenida principal, frente al museo, para sacar un par de fotos, a ella le gusta sacarme fotos desde atrás andando en bicicleta, quedan muy bien, siempre tuvo esa cosa rara de sacarle fotos a la gente de espaldas. Después hacemos un recorrido por el lado más pintoresco, donde están las casas más clásicas, donde sacamos un par de fotos más y de paso ella visita el jardín donde fue de chica (otra cosa que le encantan son los chicos, es de las que quiere tener como mínimo 3 hijos). Como llegamos generalmente a la hora del recreo, ella habla con una nena, hija de unos amigos, que siempre le regala un dibujo, que ella guarda en un cuaderno que yo tengo prohibido tocar. Por último, a eso de las 11, terminamos en un café del centro, en una muy linda esquina, es muy simple, paredes de ladrillos rojos, el interior con esa mezcla de aromas de café y madera, los ventanales que dan a la calle, las mesitas redondas, realmente es perfecto.
Quizás es un poco rutinario, pero es de esas rutinas que no sabes cuando suceden, pero cuando lo hacen, no las cambias por nada del mundo (a menos que esté nevando, que nos quedamos en casa).



Un científico está en su laboratorio, ya de noche, haciendo cálculos complicadísimos respecto del trayecto de las estrellas. El firmamento es su obsesión, siempre lo fue. De joven juró estudiar hasta entender todo lo que al tema se refiere, conocer cada estrella, cada constelación, cada asteroide y cada meteorito. Día y noche haciendo observaciones con su telescopio, sentado en su computadora haciendo gráficos, calculando y re-calculando. No recuerda la última vez que se sentó de noche solo para contemplar las estrellas, claro, él es un hombre serio, no puede perder el tiempo simplemente mirando, él es grande, tiene que entenderlo todo, así y solo así puede admirar las cosas como realmente son. tiene que saber la edad de cada estrella, su distancia respecto de la tierra, si pertenecen a alguna agrupación estelar o si están aisladas, debe calcular cuales ya no existen (pero su luz sigue llegando a nuestros ojos) y así todas y cada una de las particularidades del espacio. Solo así uno esta capacitado para observar.
En ese mismo momento, muy lejos de ese lugar, dos mujeres, dos amigas, están una al lado de la otra, dejan sus mochilas a un costado después de largos días de caminar y escalar. Llegaron a lo alto de una montaña, cuya cima es uno de los puntos donde más claro se ve el cielo. Ambas en el más absoluto silencio, prometieron que al llegar se encerrarían en ellas mismas por un rato, tienen lágrimas en los ojos, el cuerpo simplemente no pudo soportarlo, sus sentidos se rindieron ante tanto, fue un colapso, no buscan explicación, ni siquiera lo intentan, solo se dejan llevar por todo ese mar tan lleno de luces que esta sobre sus cabezas, y así, le piden deseos a cada estrella fugaz que ven, confunden satélites con ovnis, imaginan mucho más de lo que ven, y se dejan llevar por eso...

miércoles, 20 de abril de 2011

Life is life

Lo temía, sabía que iba a pasar, me dije que era muy poco probable que sucediera, pero no, la vida es así.


Solo tuve que poner aca que no iba a escribir nada porque no tenia ganas de escribir, para que aparecieran mil ideas y cosas sobre las que escribir.

Por dios... psicología humana... no sé que broma rara nuestra mente nos esta jugando.

Pero no, no voy a arrancar hoy, sería injusto para con el universo(?) además tengo que irme a almorzar.



domingo, 17 de abril de 2011

Ficción mental

-Me descoloca el hecho de que últimamente mis sueños son demasiado copados en el sentido de que son muy reales, con personas que conozco, en situaciones quizás medio extrañas, pero muy interesantes, la paso muchísimo mejor soñando que viviendo últimamente...

-Como que mi inconsciente me esta dando la dosis de adrenalina que no estoy teniendo en mi vida, eso hasta un punto me preocupa, pero realmente no porque los sueños son bárbaros y bueno, no es que me voy a volver adicto(?)

-Especialmente sueño con cosas que exteriorizo, últimamente estoy exteriorizando mucho, nunca fui de los que hablan, siempre fui de escuchar, y ahora me dieron ganas de hablar, y todo lo que no hablo, lo sueño, todo mezclado, en situaciones medio bizarras, pero con mucha emoción, la estoy pasando bomba, les juro, como que no necesito ir al cine ni meterme en cuevana, mi inconsciente me da películas muy zarpadas(?)

-Claro, es medio peligroso soñar con ciertas cosas, porque después te pones a pensar, y te quedas medio bobo por tal o cual cosa que te pasó... y por como te comportaste respecto a eso... pero bueno, la vida del inconsciente sigue(?)



-Ah, no estoy subiendo muchas cosas como habrán notado, como le dije a una colega, cuando uno empieza a vivir, tiene poco para escribir, y mi búsqueda de cosas de este año esta poniendo en segundo plano al queridísimo late night tales, pero cada tanto vendré, y seguiré comentando, porque me gusta leerlos, es algo que disfruto, pero no van a tener muchas entradas de mi parte por el momento.

miércoles, 6 de abril de 2011

Menores o niños?

Miren esto, no tiene desperdicio, y deja muchas cosas para pensar. Dura 10 minutos, pero realemnte vale la pena

lunes, 4 de abril de 2011

Analizando(me)

Ok, tal vez no era la mejor idea.

Experiencia, borrón y cuenta nueva. Se aprende. (ok, lo que digas).

Fue bueno darme cuenta de que estaba haciendo algo que no era lo mejor(que es distinto a hacer algo que está mal, eso lo voy a sostener, porque es verdad).

Estoy bastante incomodo, igual no llegué al punto de no saber que hacer, lo resolví medianamente rápido (y me hicieron resolverlo), solo necesito reubicar un par de cosas en mi cabeza.


...y es todo lo que voy a decir(me) al respecto.

domingo, 27 de marzo de 2011

Maquinando(me)

Esto va a ser confuso.

La cosa va mas o menos así: ¿Qué motiva a uno a ir por algo que creés que podes tener, pero luego resulta que es mucho más complicado de lo que parece?

¿Cual es la parte del cuerpo que te dice "dale, metete en el quilombo, ya fue"?

Las razones que me hacen detenerme deberían ser mas fuertes que las que me motivan a seguir. Sin embargo... hay una atracción irresistible, entrar en ese juego es algo que siento que necesito hacer.

Quizas quiero equivocarme.
Quizas quiero que no salga bien.
Quizas quiero ganar haciendo las cosas incorrectas.("incorrectas")
Quizas necesito equivocarme, errar para aprender.

Ganar y perder al mismo tiempo... no se, quizas se pueda...

lunes, 21 de marzo de 2011

Welcome Fall #2



Wow, ya pasó un año desde la última vez que le di la bienvenida a esta estación.

Me gusta, realmente me gusta, no sé si es mi favorita, creo que no tengo una estación favorita porque todas tienen algo muy bueno y algo malo, aparte son muy diferentes entre sí, asi que elegir no es una opción.

Vienen días calmos, nubes más grises, calles mas naranjas, las cosas se sienten de manera distinta... podríamos decir que nos sacamos lo malo y arrancamos cosas nuevas, y que el mundo comienza a tomar su ritmo vertiginoso (desgraciadamente, ya que es una época para estar muy tranquilos).
La vuelta de la nostalgia, de las noches de películas mientras afuera llueve, de mojarse las zapatillas, de sacar esos sweaters que estaban en los cajones, de las fotos a las hojas enormes en el suelo, del café caliente...

Ok, quizas un poco de cariño le tengo a esta estación...

jueves, 17 de marzo de 2011

Post-It IX

-Blackberry.

No me cae bien el aparatito ese.
Voy en el subte, y 5 de cada 10 personas están ahí, dándole al facebook o al msn. desde catedral hasta congreso, todo el viaje, ahi, chingui chingui chingui. En la calle también, gente que camina mientras escribe en el aparatito, casi todos tienen uno. Te das cuenta al toque quien tiene uno y quien no, porque el que lo tiene, lo esta usando. Incluso en la facultad, un profesor esta explicando algo que es medio denso, paf, de una al blackberry, a no-se-que cosa nueva (en relalidad nada). Zombies digitales, con nombre cool, fundita negra o de colores, pero todos zombies.

Facebook es un roba tiempo tremendo, no estas haciendo nada, entonces vas a fb, para ver que hace el resto.
Pero hay un problema. Nadie hace nada en facebook. Todos se conectan a mirar que hacen los demás. Entonces, facebook termina siendo un lugar en el que todos se sientan a esperar algo que no llega, porque todos quieren que alguien haga algo, y nadie hace nada. Asi te pasas todo el día. Zombies digitales, mirando fotos del primo del mejor amigo de tu compañero de laburo, mirando las fotos de mardel de una amiga, o lo que sea, pero todos zombies.

Hoy cargando la monedero me pasó, habia una rubia adelante mio, entra y carga, mientras yo sacaba la tarjeta y la plata, y espero afuera del localcito. entonces la veo a la rubia en cuestión parada, inmovil (estaba de espaldas a mi) y la que atiende me hace señas con la mano para que entre. Entro y la veo, chingui chingui chingui con el blackberry, la que atiende me mira y me pone una cara como diciendo "la tarada esta se va a quedar aca con el aparatito, jugando farmville" y bueno, cargué, me fui y ella seguia ahi parada!.
Bajo la escalera, espero el subte, y mirando la escalera, la veo, chingui chingui chingui, con el blackberry, baja, camina hasta el fondo del anden sin mirar otra cosa (admiré eso, nunca saco la mirada, estaba re entrenada), y cuando llegó, subió. Me paré atras para ver que estaba haciendo, y estaba (oh, si...) inboxeando en fb para ir con las amigas a no se que bar.

Blackberry con acceso a facebook. Exacto... amebas...

jueves, 10 de marzo de 2011

Post-It VIII

Es muy cierto.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Aunque también se puede aplicar "oídos que no escuchan, corazón que no recuerda"

No se con que adjetivo calificar el hecho de que cada tanto, "x" cantidad de veces por año (aprox.), me enamoro de el recuerdo de alguien de quien estaba enamorado, pero que ahora no sé como és, por ende, no estoy enamorado de su presente, sino que me enamoro de su pasado, de ella cuando la conocí.

Tengo que resolver esta cuestión, por más lindo que sea todo el masoquismo... no da, ya no da(!)

 


sábado, 5 de marzo de 2011

Escenas: Lahuán.

- Estoy de pie, el día está muy soleado, pero el sol no se ve, ya que estoy a la sombra de cientos y cientos de seres inmensos, altísimos y con una presencia tan pacífica como intimidante. Inspiran respeto, ellos respetan muchísimo a quienes están alrededor, conocen tanto todo que se les prohíbe hablar con nosotros, porque saben que estamos rompiendo el equilibrio, y que no estamos para nada preparados para ese nivel de entendimiento. La naturaleza es sabia, en ese lugar la voz humana, el lenguaje humano no tiene lugar, o tiene el lugar que merece, porque uno instintivamente se obliga a oír, no emite sonidos, hay una necesidad, una fuerza seductora constante, de quedar en silencio. Escuchar al principio es complicado, como un chico que presta atención a una conversación de adultos, donde no entiende nada, y se siente desprotegido, solo, dejado de lado... pero con la diferencia que en este templo las conversaciones son agradables, si bien uno no entiende, dan ganas de seguir escuchando. Al final del sendero, se levanta uno de los titanes, dos mil seiscientos años de vida, una voz muy particular, y demasiadas historias para contar.
Estoy de pie, los rayos de sol iluminan un poco más, pero les cuesta llegar al suelo, y me encuentro solo, frente a ese titan, o Lahuan, como lo llamamos nosotros, el alerce milenario. Es muy tranquilizadora la presencia, escuchar es mucho más fácil, no sé porqué, pero la lección uno la aprende. Hay un equilibrio que no debemos alterar, ahí uno se da cuenta que el ser humano no es nada más que una parte, un engranaje, que pretende ser un todo, como un encaprichado nene que lo quiere todo, solo por tenerlo, sin entender, sin escuchar. Son esas cosas que uno no entiende hasta que está ahí, hasta que logra escuchar, donde logra entender un poco más. Es una se las sensaciones más fuertes y envolventes que hay, la de sentir que estas siendo parte de eso que tanto daño hace a algo increíblemente complejo, que ni siquiera podemos empezar a entender, pero atacamos por ignorancia. Y es más fuerte caer en la cuenta de que eso que destruimos es lo que nos da la vida, sin eso no estaríamos acá, somos una parte necesaria, simplemente hay que dejar de lado la ignorancia, la codicia, y el individualismo, para poder entender que a fin de cuentas... estamos siendo nuestros propios verdugos.
Me voy de ese lugar con algo nuevo, no es concreto, esta evolucionando con el paso de cada segundo, y me doy cuenta de que eso que viví es algo que todos deberían vivir, para que todos nos demos cuenta de donde estamos parados, para que nos demos cuenta de que somos parte de algo que se va a dar solo una vez.

"La tierra no la heredamos de nuestros padres, sino que la tomamos prestada de nuestros hijos"

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Lo sabías?

Buenas!

Me hago un minuto para subir algo desde la lindísima San Martín de los Andes, que vi anoche y me gustó.

Son un par de cositas que capaz no te pusiste a pensar, este videito de 5 minutos te deja pensando muchas cosas, por lo menos a mi me dio un poco de cosa, como que fue un llamado de atención.

Véanlo y cuéntenme que cosas fueron las que mas les sorprendió!



Espero que les haya gustado!

viernes, 11 de febrero de 2011

The View From My Window

Cerrar la puerta, dejar las llaves en la mesa, ponerme algo cómodo. Es ese momento del día donde todo comienza a desacelerarse. Café en mano, la tele apagada, la radio de fondo con algún clásico se escucha desde la otra habitación. El ruido del ascensor intenta quebrar la paz de a momentos, pero la costumbre de escucharlo a diario ya hace que desaparezca, mis sentidos ignoran ese metálico andante.
 La ciudad tiene eso, hay pocos momentos donde el acelerador simplemente no existe, pequeños momentos donde todo esta muy calmo, las cosas se transforman, los sonidos ya no están superpuestos y estridentes, todo se armoniza. Incluso hay días que creo que esa calma es mi propia calma, si yo me calmo, la ciudad se tranquiliza. Mirar el departamento, las tenues luces, la tarde que esta por ser noche, la ventana, esperándome, esa vista que por hoy, va a ser el centro de atención. Los edificios cercanos, con sus luces amarillas encendidas que veo dentro de ventanas clásicas de marcos verde-oscuros, hacen juego con los ladrillos del exterior, en ese tono cálido que trae el atardecer en los días de lluvia y nieve. Los arboles nevados, sin una sola hoja, sin pájaros, sin nada más que ese manto claro, las cercas que separan un edificio del otro, con sus puntas blancas, restos de la nevada del día, permanecen ahí, día tras día, pero hoy es toda una postal, la vista desde la ventana parece fascinante. Todavía no probé el café, pero sigue igual de caliente, nunca sé cuanto tiempo pasa cuando estoy mirando algo detenidamente, no sé si les pasa, mirar algo simple que atrae mucho hace perder la noción del tiempo, como si dejara de importar. Al tiempo no le interesa detenerse en las cosas simples, el tiempo solo quiere pasar al siguiente momento. Es por eso que disfrutar algo así no necesita de segundos. Solo se necesita espacio en la cabeza, espacio en los sentidos, disfrutar en este momento se reduce a eso: calma y silencio. Intentar mirar las ventanas vecinas es curioso, miro objetos y comienzo una serie de deducciones fantasiosas, veo las personas, imagino situaciones, estados de animo, incluso las puedo llegar a mezclar conmigo, no lo sé, todo es instantáneo, no lo controlo.
Así la tarde se hizo noche, mirar por la ventana, el viento frío y el aroma helado del día que termina se mezcla con el vapor, aroma y sabor del café que acompaña la escena. La radio sigue encendida, sigue un jazz viejo que ya he escuchado alguna otra vez, y al mirar por última vez las luces de la ciudad, algo me distrae, el metálico andante paró en mi piso, ese gigante me trajo otra vez al tic-tac de cada día, pero claro, ya tuve mi pequeño infinito momento, ya no me molesta nada. La ciudad a veces es así, te vuelve loco con tantas cosas, pero cada tanto, logras acomodar todo eso, y ahí es donde uno ve lo bueno de cualquier cosa, cuando se encuentra la armonía.

lunes, 7 de febrero de 2011

Papeles Sueltos XIX

Uf, hay varias cosas que contar, hay de todo, incluso puterío (?)

Últimamente (bah, en realidad ya hace un tiempo) me estuve dando cuenta de algo. Las percepciones cambian con respecto a muchas cosas a lo largo de la vida, uno conoce gente, cree que es de una manera, pero luego cambia, y entonces te desilusionas, pero son cosas a las que te vas acostumbrando, con el pasar de los años vos ves las cosas de otra manera. La cuestión del asunto, es que a mi me pasa con alguien que no creí que fuera a pasar. Últimamente me estuve dando cuenta de algo. Mis padres son más humanos de lo que creía. Siempre creí que amos eran casi perfectos, su modo de pensar, actuar, lo que dicen, lo que hacen, sus modos, siempre fueron dos personas excelentes (y lo son, y lo serán) pero me estoy dando cuenta de que ciertas cosas que tienen, que yo creía muy buenas, no lo son tanto, y ahora es raro sentir que dos personas tan importantes ya no son lo que solían ser para mi. Ahora comienzan a ser dos personas más, con cosas buenas y cosas malas, virtudes y defectos... dos seres humanos más... y si bien no es algo malo (porque obviamente uno termina dándose cuenta de eso) es un poco molesto. De todas maneras arrancar a ver esto ahora me da la pauta de lo buenos padres que fueron, siempre escuché en muchísimos conocidos de problemas con sus padres, desde chicos, y yo por suerte nunca los tuve, nunca los odié, nunca me dieron motivos para estar en contra de ellos, las cosas que me dieron y las que me quitaron fueron justas, son dos personas impecables, las cosas que veo ahora son diferencias ideológicas digamos... pero eso no quita que hayan sido padres excelentes (y siguen siéndolo, pero claro, ahora hay cosas que voy a mirar con otros ojos), y realmente doy gracias por eso.



Me dijeron que el superbowl estuvo muy genial, nunca lo vi, la verdad el futbol americano nunca me cerró, como que lo entiendo ahora, despues de años de ver pedazos de partidos en espn intentando descifrarlo, pero como que hablaron mucho y ahora me dieron ganas de verlo... Christina Aguilera se olvido el himno mientras lo cantaba (terrible, pero terrible mal) y el show de medio tiempo la rompió, y como que bueno, todo fue genial, incluso las publicidades que pasaron (que por lo que escuché en la tele, 30 segundos de publicidad televisiva durante el superbowl cuestan 3 millones de dolares, si, en 30 segundos 3 millones de dolares)
Esta la pasaron, imaginense la cifra (no se si la pasaron completa o la cortaron, pero imagínense que cada segundo se prenden fuego 100.000 dolares)


(De todas maneras, a mi me encantó la publicidad, los gestos del pibito, la parte que se concentra frente al auto y se escucha la respiración vaderiana, genial)

Tengo mala suerte. Lo peor es que no es la primera vez que me pasa esto, ni la segunda. Situación: me interesa una mina "x", entonces hablo con ella, empiezo a meter fichas, la hago reir, veo si me cae bien, todo genial(no soy de chamuyar en una noche, no me va, no lo hago). Entonces sucede: resulta que es la mejor amiga la que termina enganchándose conmigo.
Odio eso, porque me re limita, como que ya no da encarar, porque obvio que la mina me va a decir que no porque la amiga me tiene ganas, pero me rompe las pelotas... o sea, no me da lastimar a la otra, joder una amistad (bah, no se en realidad si se jode, pero son minas, las minas y la amistad son algo muy insestable, son unas forras en ese sentido, y no me digan que no generalice, porque todas las minas que conozco han tenido un quilombo así minimo... eso lo voy a dejar para otra entrada, no se salvan) 
La cuestión es... ¿Cómo hago para darle a esta mina "x" sin que me joda que la amiga (que claro, tengo una buena relación con ella porque me estoy chamuyando a su mejor amiga) esté atras mio?  
¿debería no importarme e intentarlo igual? publico femenino, las necesito, ponganse en situación, uds quieren estar con un flaco, pero resulta que él quiere estar con su mejor amiga... ¿que onda? ¿la odian? ¿todo bien?
también al revés... si las encara un pibe al que le darían... pero saben que una amiga suya le tiene ganas... ¿que hacen? ¿ya fue? ¿ni ahi? 

Los hombres somos diferentes, intenté ponerme en su lugar, pero no puedo... no me sale ser mujer en estos casos(?)


No paro de escuhar este tema, hace tres dias que lo escucho 50 veces por dia minimo, no sé, estoy re mal, pero creo que me siento así.
¿Pueden definir su estado de animo con una canción? Bueno, yo me siento así.



jueves, 3 de febrero de 2011

Post-it VII

No entiendo a la naturaleza, como una mina tan pero tan linda puede ser tan pero tan desagradable y estúpida.

Si, así nomás, muy linda, pero muy desagradable. No, no me había pasado antes, o sea, si, he interactuado con  minas lindas y un poco tontas, pero generalmente las trago porque suelen ser divertidas si no pasas más de tres horas seguidas solo con ellas, pero este caso me superó. y ni siquiera estaba solo.

Es muy chocante el contraste, o sea, vos ves a alguien que es muy atractivo a la vista, y pensas que no puede estar todo mal, porque es alguien muy lindo/da pero entonces empieza a hablar y a hacer cosas y vos pensas en como la naturaleza se las ingenia para crear individuos con esas fallas.

algo para pensar(?)

domingo, 30 de enero de 2011

Time Machine: The Past

Durante las vacaciones, hubo un día que con dos de los chicos hablamos de tiempos pasados.

Del colegio, de las amistades que teníamos, de amores, de situaciones y anécdotas que teníamos guardados en un cajón mental. Es muy extraño pensar en el pasado, empezar a recordar, a ver esos cortometrajes en la cabeza mal editados, incluso pasando escenas superpuestas, o incluyendo cosas que no pasaron (pero nos hubiese gustado). Lo que me pasó a mi es que esa noche tuve ganas de ir más allá, tan atrás como mi memoria me lo permitiera, lo más posible, al primer recuerdo, por curiosidad, simplemente por eso. La memoria es algo realmente sorprendente cuando estas enfocado en ella, te muestra cosas que tenías muy olvidadas.

Recorrí varios eventos de mi vida, pero los pausaba y salteaba, no quería detenerme en ninguno en particular, solo quería buscar ese cortometraje lleno de polvo, el de la etiqueta gastada, el del nombre ilegible, el que más abajo estaba en la última caja de la habitación más alejada de mi cabeza.

No sé si lo encontré, pero lo más lejos que llegué fue un recuerdo del jardín, tenía 3 años, estábamos todos en la salita, me acuerdo que era chiquita, pero muy alta (quizás no era tan alta, quizás esa era mi sensación porque al tener 3 años uno es chiquito, pero recuerdo que me gustaba mirar arriba, el techo bien alejado del suelo) toda de madera, parecía una cabaña, con muchos dibujos en las paredes, posters de colores, seguramente con el abecedario y ese tipo de cosas que hay en cualquier jardín de infantes, un estante con latas de tomate cica llenas de lápices de colores, mesas bajitas pintadas de amarillo (el color de la salita de 3) con sus respectivas sillitas, ventanas grandes con cortinas corridas para dejar entrar el sol de la mañana, y muchos de mis compañeros (todavía recuerdo varias de las caras). No sé que estabamos haciendo, recuerdo que nos llevaban al comedor, que era un lugar que nunca me gustó, porque era muy grande, muy gris, las mesas eran altas, metálicas, todo gris, no había color, y ese contraste no me gustaba. Nada más, no llegue a algo anterior, es lo más concreto que encontré, de todas maneras me sirvió, no se todavía para qué, pero siento que fue algo bueno.


¿Se animan a ir atras, a ver cual es el recuerdo más viejo que tienen?

jueves, 27 de enero de 2011

Back to the Present

Buenas!

Si, volví, fue corto pero fue muy bueno mi paso por la república oriental del Uruguay.

Las cañas, que lindo lugar! me voló la cabeza! yo había ido con una expectativa sinceramente pobre, a pesar de que me habían dicho que era muy lindo, yo como soy una persona activa, no me cabe tanto el pueblito muerto que no tiene  absolutamente nada (ojo, para visitarlo me encanta ese tipo de lugar, pero no para estar 10 días, me pego un tiro... necesito estar haciendo cosas constantemente)

La cosa es que el lugar es lindísimo, la playa es hermosa, la plaza, los caminos, las casas, la gente, todo, la verdad, muy muy bueno, es un lugar sumamente recomendable si querés ir a descansar, y el finde ir a descocarla (los findes se llena de gente, esta bueno, aparte hay un bolichito veraniego que la rompe, aplausos para las cañas!

Una de las cosas que más disfruté, es el cero contacto con el exterior, no teniamos tele, compu, radio, absolutamente nada de eso, entonces fue realmente desaparecer, no importarme nada de nada.
Tener tiempo para ir al río, mirar el sol ponerse en el agua, ver como lentamente el cielo cambia de color, estando yo en el agua, lejos de la costa, mirando como todo va cambiando. Estar de noche ahí en la playa, mirar para arriba y ver estrellas, tantas! cosa que me fascina, realmente me encanta mirar el cielo nocturno, tiene una energía muy especial.

Tener tiempo para uno, para estar haciendo lo que te gusta lejos del mundo, es algo espectacular.

Los uruguayos son hiper macanudos, el clima nos acompaño, así que estoy hiper renovado. Aunque no hay tanto para hacer, la playa esta ahí al lado, así que llevar una pelota, mate y cartas es mas que suficiente para tener un lindo día de playa. esperando mi viaje al sur (que para ese tengo mil cosas planeadas, me muero de ganas de irme)

Ustedes? como andan sus vacaciones?

martes, 18 de enero de 2011

Post-It VI

No me gustan para nada las novelas argentinas. Mejor dicho, no me gustan para nada las actuaciones.

Actúan demasiado mal, no sé, no son creíbles, me da un poco de bronca.

En realidad me da bronca que las novelas mas vistas sean las de peor calidad. Obviamente hay buenos actores y actrices argentinos... pero no sé porque las que pegan en la tele son las peores.


En serio. Son muy malas, no saben actuar. No sé que hace que la gente las mire. La televisión es cualquiera, por suerte miro muy poco


¿Qué piensan ustedes de todo esto?


sábado, 15 de enero de 2011

Todo lo que necesitabas, en un papel.

Imaginate por un momento. estas de pie, y todo a tu alrededor es blanco. Nada existe, nada existió nunca, solo vos, ahí, mirando la nada.

Lentamente, el blanco va llenándose de color, estas en tu lugar favorito, ese lugar donde nadie puede molestarte, en ese lugar está todo lo que querés, miras a los cuatro vientos y ves únicamente lo que querés ver, nada más. Todo es tan perfecto como te lo permite la imaginación. Es tu lugar. Las cosas estan como vos las pensas, podes crear tu alrededor, y todo está permitido.

Imaginate ahora, que en ese lugar, encontras una lapicera, y un papelito.

Imaginate ahora, que elegís una letra.

Esa letra la elegiste vos, esa letra ahora, es tuya. De nadie más. Podes hacer con ella lo que quieras. Acordate que estas en tu lugar perfecto. ¿No es increíble? tenes el poder de cambiar las cosas con solo una letra.

Vos elegiste esa letra, imaginala escrita en el papel, imaginate escribiéndola, imagina la tinta tocando el papel, deslizándose, formando ese símbolo que para vos tiene ese significado que todavía es igual al que tiene para el resto del mundo.

Pero... te parece un poco vacía, ¿no? una letra, ahi, sola. Estas en tu lugar ideal, con todo lo que querés, y todo lo que te rodea no deja de asombrarte. miras esa letra, algo significa, algo querés armar con ella. Quizas cambió, quizás es otra letra, no es la que elegiste en un principio, quizás sí, no tenes esa seguridad, pero a continuación pasa algo, esa letra cambia.

Esa tinta empieza a cambiar de forma, y se estira, se multiplica, ves curvas, rectas, puntos, todos juntos, danzando muy lentamente. Cerrás el papel, sabés que todavía no podes leerlo, todavía hay que esperar un poquito más.

Volves al lugar donde estás, miras todo, todos tus sentidos están al máximo, lo que mirás te llena la mente de fotografías, los aromas te recuerdan esas cosas que eran hermosas pero habías olvidado, lo que escuchás se funde perfectamente con lo que miras, lo que respiras, lo que tocas.

Entonces sí, ya sabés que es el momento justo para abrir el papel que tenes en la mano. Sabés que al estar en  ese lugar, lo que la tinta formó va a ser algo que te va a sorprender de una manera tal, que va a ser imposible evitar la emoción, no te olvides que todos tus sentidos estan abiertos por completo, no podes cerrarte, tu piel es pura sensación.

Abris el papel, y empezas a leer... leer todo, hasta el final.

martes, 11 de enero de 2011

Escenas: Sonrisa, Sangre y Reflejo.

-Los tres estábamos en el pasillo, leyendo, yo parado contra la pared compartiendo libreto con él, y ella frente a nosotros, sentada en el piso. Yo leía pero cada tanto la miraba, no podía evitarlo. Siempre se concentraba muchísimo al leer, no solo el libreto, cualquier cosa, verla sentada con las piernas cruzadas leyendo era un indicador de que ella no estaba con nosotros, estaba en su mundo, en su cabeza, nada la iba a sacar de ahí, nadie podía molestarla. Resultaba gracioso a veces, llamarla y que no contestara, decir su nombre varias veces, quedarme parado, mirándola con asombro, sonriendo, momento en el que ella sí reaccionaba, tal vez durante ese estado su nombre era eso, una sonrisa, por eso volvía con nosotros, sonreír hacía que ella me mirara, jamás pude entender eso, quizás era lo que más me fascinaba de ella.
A él lo conocía de toda la vida, eramos como hermanos, estábamos ahí por esas cosas de la vida, y claro, él sabía lo que sentía por ella, y como todo hermano del alma, era insoportable durante las horas de rodaje, obvio, a una manera que solo yo entendía, pero era suficiente para hacerme perder la paciencia, pero en el buen modo obviamente, nunca enojado, siempre supo hacerme reír. Justo en ese momento que la miré por encima del papel, él se llevo la mano a la boca y aclaró la garganta de manera grotesca, agitó el libreto para que me concentrara, con una mirada cómplice, lo que me hizo volver al cuadernillo. Él la miró como corroborando que ella concentrada no iba a darse cuenta de la situación, pero como buen observador que es, captó el final de su muy disimulada sonrisa. 

(Cambia la escena)

-Estamos en una habitación muy pequeña, tendría cuatro metros de largo por dos de ancho. Paredes blancas, lisas, piso de tablas, a juzgar por su apariencia había estado abandonada desde hace mucho tiempo. Había una ventana con cortinas viejas, amarillentas, tapada por un gran armario, muy viejo, lleno de polvo, pero se notaba que era de buena madera, hermosamente tallada, y en un costado un baúl, largo, con suficiente espacio para una persona acostada. El armario ahí no dejaba entrar mucha luz, daba la impresión que no era ese su lugar, que simplemente estaba ahí como por arte de magia. El ambiente era muy tenso, los tres estábamos muy asustados, la adrenalina era increíble, había algo muy mal ahí, como si esa pequeña habitación escondiese un secreto horrendo. Abro el armario, adentro había tres maniquíes, blancos, solo el torso y la cabeza, y algo más, que no recuerdo, pero que al mirarlo me atrajo de una manera irresistible, tuve la necesidad, el deseo, de tomarlo, de sacarlo de ahí, lo tomé, entonces, en tan solo un segundo, sucedió: ella gritándome, la advertencia, sacar ese objeto del armario había sido un error, debía pagarse con sangre; cuando me di cuenta de la situación ya era demasiado tarde, ella estaba abriendo el baúl, donde estaba él, herido de una manera atroz, casi mortal, sus ojos perdidos, mirando la nada, su boca abierta, su rostro blanco, la ropa llena de sangre, las heridas abiertas, yo estaba paralizado, no supe reaccionar, verlo en ese estado me dio mucho miedo, más del que había sentido en toda mi vida, ella ya estaba de rodillas a su lado, curando las herídas, llorando.

(Cambia la escena)

-Es de noche, estamos los tres en el compartimento de un tren, rumbo a las montañas, mirando el paisaje, por algún extraño motivo la luz de la luna iluminaba todo de una manera muy viva, era una luz extraña, iluminaba todo de una manera muy particular, tonos oscuros, azules, verdes, marrones, pero todo brillaba magníficamente, nunca habíamos visto un paisaje tan hermoso como ese. Al pasar por el medio del lago (las vías estaban en el medio, o quizás el tren flotaba, no reparé en ese detalle) el reflejo del tren era casi tan real como su dueño, yo nos veía en ese espejo, él miraba la luna, tenía algo con ese astro, adoración, no lo sé, la miraba como si estuviese leyendo el mejor de los libros, totalmente hipnotizado, era divertido escucharlo hablar sobre el cielo, como si su nacionalidad fuese alguna estrella, o todas, hablaba con una naturalidad tal que sinceramente parecía el creador de todo eso que en ese momento miraba, inventaba versos, tomaba su cuaderno y escribía. Pero ella no miraba la luna, ella me miraba a mi, y sonreía, yo le devolví la sonrisa al reflejo, entonces vi que en el espejo ella me agarra la mano, muy tímidamente, ese reflejo era tan real que pensé en simplemente saltar a ella, pero luego recordé que la real estaba al lado mío, entonces, giré, la miré, para hacer lo que decía el ultimo renglón del libreto, escrito en su boca.

sábado, 8 de enero de 2011

Post-it V

... hay veces que me causa mucha gracia el comportamiento humano, más cuando hacen cosas que rozan el cliché, sin embargo se justifican, son cosas tan de manual que me siento de una especie aparte, y simplemente disfruto una extraña satisfacción, como si tener control sobre la situación fuese una especie de juego, y estoy en la parte donde lo único que tengo que hacer es juntar las monedas... y ni siquiera tengo tanto interés en juntarlas... solo me es divertido ver como las cosas pasan...

Uf, quiero vacaciones, me quiero ir al sur, necesito montañas, lagos, kayak, caminatas, escalar, dormir, nadar, paisajes, arboles, oxígeno, tierra, animales, sol, olor a lluvia, nubes, caminos de tierra, ciudades sin semáforos, anonimato... en fin... irme.

lunes, 3 de enero de 2011

Capítulo 2011

A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?"Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil pesos". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!

"De tal manera, si les decimos: "La prueba de que el principito ha existido está en que era un muchachito encantador, que reía y quería un cordero. Querer un cordero es prueba de que se existe", las personas mayores se encogerán de hombros y nos dirán que somos unos niños. Pero si les decimos: "el planeta de donde venía el principito era el asteroide B 612", quedarán convencidas y no se preocuparán de hacer más preguntas. Son así. No hay por qué guardarles rencor. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores.

Pero nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números. A mí me habría gustado más comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Me habría gustado decir:
"Era una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un 
amigo…" Para aquellos que comprenden la vida, esto hubiera parecido más real.

(El principito - Antoine de Saint-Exupéry)





Dificil, transformarse en adulto sin dejar de ser niño. Esas cosas que todavía no podemos detener, el paso del tiempo, la influencia de los mayores, el "deber ser". Este 2011 quiero intentar eso, ser adulto, pero sin perder al niño, imposible no és, hay muchos niños que vivieron muchos años, y fueron felices.

Hay veces que creo que ser adulto es una de las peores creaciones de la humanidad, no solo nos limita a una estructura, a esa de "lo que un adulto debe hacer" sino que nos somete a nuestra propia mente, eso del "ya estas grande"... ¿Quien lo determina?, exacto, nosotros mismos. 

Dicen que todos nacemos originales, y la mayoría muere como copia, dicen que todo niño es un gran artista, pero muy pocos crecen para mantenerse así. Todos podemos ser y hacer lo que nos propongamos, si a algunos nos les conviene, problema de ellos, nunca hay que dejar que el mundo te diga "no podes, es imposible". 

Por eso, recuerden, este capítulo escribanlo con su propia letra, con sus ganas, con lo que quieren, no copien  ese viejo manual del mundo, está desactualizado, creo que ya es hora de comenzar a escribir cosas nuevas, ¿No les parece?