martes, 26 de abril de 2011

Escenas: Lunes y Estrellas

Siempre pasa igual: ciertos lunes de invierno le gusta salir a andar en bicicleta por la ciudad, yo siempre al principio reniego, porque claro, no es algo muy lindo salir de tu casa, donde estas cómodo y con la temperatura ideal, para salir a que el viento te congele la cara. Pero claro, el disgusto me dura poco, porque en realidad también me gusta, solo que ella tiene la iniciativa porque la idea le surge de la nada. Salimos generalmente a eso de las 9am. A esa hora ya no hay muchos autos, lo que nos permite ir por el medio de la calle o hacer carreras de una cuadra. Primero vamos al parque que queda al final de la avenida principal, frente al museo, para sacar un par de fotos, a ella le gusta sacarme fotos desde atrás andando en bicicleta, quedan muy bien, siempre tuvo esa cosa rara de sacarle fotos a la gente de espaldas. Después hacemos un recorrido por el lado más pintoresco, donde están las casas más clásicas, donde sacamos un par de fotos más y de paso ella visita el jardín donde fue de chica (otra cosa que le encantan son los chicos, es de las que quiere tener como mínimo 3 hijos). Como llegamos generalmente a la hora del recreo, ella habla con una nena, hija de unos amigos, que siempre le regala un dibujo, que ella guarda en un cuaderno que yo tengo prohibido tocar. Por último, a eso de las 11, terminamos en un café del centro, en una muy linda esquina, es muy simple, paredes de ladrillos rojos, el interior con esa mezcla de aromas de café y madera, los ventanales que dan a la calle, las mesitas redondas, realmente es perfecto.
Quizás es un poco rutinario, pero es de esas rutinas que no sabes cuando suceden, pero cuando lo hacen, no las cambias por nada del mundo (a menos que esté nevando, que nos quedamos en casa).



Un científico está en su laboratorio, ya de noche, haciendo cálculos complicadísimos respecto del trayecto de las estrellas. El firmamento es su obsesión, siempre lo fue. De joven juró estudiar hasta entender todo lo que al tema se refiere, conocer cada estrella, cada constelación, cada asteroide y cada meteorito. Día y noche haciendo observaciones con su telescopio, sentado en su computadora haciendo gráficos, calculando y re-calculando. No recuerda la última vez que se sentó de noche solo para contemplar las estrellas, claro, él es un hombre serio, no puede perder el tiempo simplemente mirando, él es grande, tiene que entenderlo todo, así y solo así puede admirar las cosas como realmente son. tiene que saber la edad de cada estrella, su distancia respecto de la tierra, si pertenecen a alguna agrupación estelar o si están aisladas, debe calcular cuales ya no existen (pero su luz sigue llegando a nuestros ojos) y así todas y cada una de las particularidades del espacio. Solo así uno esta capacitado para observar.
En ese mismo momento, muy lejos de ese lugar, dos mujeres, dos amigas, están una al lado de la otra, dejan sus mochilas a un costado después de largos días de caminar y escalar. Llegaron a lo alto de una montaña, cuya cima es uno de los puntos donde más claro se ve el cielo. Ambas en el más absoluto silencio, prometieron que al llegar se encerrarían en ellas mismas por un rato, tienen lágrimas en los ojos, el cuerpo simplemente no pudo soportarlo, sus sentidos se rindieron ante tanto, fue un colapso, no buscan explicación, ni siquiera lo intentan, solo se dejan llevar por todo ese mar tan lleno de luces que esta sobre sus cabezas, y así, le piden deseos a cada estrella fugaz que ven, confunden satélites con ovnis, imaginan mucho más de lo que ven, y se dejan llevar por eso...

10 comentarios:

  1. Opa pero que cambiazo!.. me gusto... sobre todo porque me vendria de bien un paseo en bicicleta ahora.

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  2. pero ustedes son peluqueros que no trabajan los lunes?

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  3. tenemos horarios flexibles, somos nuestros propios jefes, entonces podemos darnos estos pequeños lujos cada tanto...

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  4. jajajajajajaja, me encantó el comentario de Harry xD

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  5. Me diste muchísimas ganas de hacer un paseo en bici, solamente cambiaría el horario. Me gusta más la noche.
    Hermoso la verdad (:

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  6. Qué locura eso de que al mismo tiempo haya alguien en otra parte haciendo otra cosa
    (es de lo más normal, pero pensarlo me da escalofríos)

    Claro que es lindo armar de a párrafos, pero a veces es necesario amar de a letras. A lo que voy: a veces hay que tirar los cuadernos y salir a andar en bicicleta, eh?

    Un gran abrazo, pero que no deje de ser cordial porque parece que funcionás a presión.

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  7. que funcionas a presión fue con cariño,
    una manera distinta de decir que me gustó leerte.

    :)
    un beso.

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  8. saber que no voy a volver?

    (?)
    desvirtuar.

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  9. ok, no hasta que vuelvas a subir una entrada

    ja, otra vez la presión! (?)

    (sin embargo, siempre parezco una florencia distinta por las fotos)

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