viernes, 27 de mayo de 2011

De 7:16 a 7:17

El jueves las cosas tomaron otro curso. Después del pequeño intercambio de voces de la semana anterior, ya no era tan incómodo al menos saludar, como para ir viendo. La cuestión es que fueron pasando los minutos y no llegaba, por suerte tenía el mp4 y las cosas son más leves de esa manera, te distraés. Pero claro, si son 7:24 y todavía no llegó, algo raro va a pasar. Y claro, pasó. 7:25, la vista apunta al pié de la escalera, donde ella estaba de pie, acompañada por un muchacho, joven, un poco más grande que ella (a juzgar por mi vista nomás) que vestía un traje, claramente yendo a trabajar. Obviamente apagué la alarma interna que comenzó a sonar en mi cabeza, no iba a dejar que los celos me invadan por algo que objetivamente no lo merece (porque las cosas no están como para andar sintiendo celos por una desconocida) entonces simplemente me subí al tren que llegó poco minutos más tarde y decidí dejar las cosas para el día siguiente.

Todo fue muy fugaz. Camino por el puente que lleva a la escalera del andén 5, siendo las 7:15 (era tarde includo para llegar tarde, ya que siempre suelo estar desde antes de las 7:10 en el andén) con paso apurado, suponiendo que ya estaba sentada en el banco, oportunidad óptima para llegar y poner en práctica tanta teoría. Mientras bajo la escalera, la siento al lado mío, bajando al mismo tiempo, no giré la cabeza, ya que ella no giró la suya, decidí bajar más lento para que ella se sentara primero, y yo atrás, saludar. Al pié de la escalera la esperaba el mismo muchacho del día anterior, ellos se sentaron en el primer banco, yo, como siempre, derecho al segundo. Un diesel llega inesperadamente al minuto, tan fuera de horario, como sabiendo que iba a suceder eso, como apiadándose de mi de alguna forma y sacandome rápidamente de la situación. Mientras el tren se detenía por completo, ellos se dirigen al segundo vagón que estaba frente a ellos, yo, que estaba a la altura del primero, camino hacia el tercero. Él, con sus manos sobre la cintura de ella, la dirige hacia la puerta más próxima, yo, camino hacia la primer puerta del tercer vagón, sonriendo por lo inédito de todo, el giro inesperado de la trama, escoltado por unos nuevos blues cantados por un tal Hugh Laurie. Otra coincidencia extraña, ya que era la primera vez que estos blues llegaban a mis oídos, fue como un escenario perfecto, el tren, el piano, la voz melancólica, el vidrio totalmente empañado y las luces que se veían distorsionadas a lo largo del trayecto.

No sé si esto se cierra hoy, no sé si se cerrará la semana que viene, por lo pronto seguiré con la voz de Laurie, tiene historias que tengo ganas de escuchar.

 ♫Someday blue and down, honey  
 You wanna be with me
 Right back where you started
 After you've gone
 After you've gone away
 Yeah
 After you've gone
 After you've gone away ♫

domingo, 22 de mayo de 2011

Escenas: Museo

-Hacía mucho tiempo no entraba en uno de estos. De chico había imaginado que se trasladaban a través del tiempo, y pedían tal o cual objeto para exhibirlo en el futuro. Y aquí estaba yo, en esta explosión confusa de temporalidades encerradas en vitrinas impecables, gigantes de otros tiempos reducidos a huesos y palabras escritas con tintas añejadas, que nunca habían imaginado ser leídas por visitantes del futuro. Caminar pasillos, escuchar pisadas, observar historia. Pero el toque especial lo dio algo que nada tenía que ver con el pasado, pero desde donde estoy parado, complementa increíblemente bien la habitación. La pared con un antiguo mapamundi, gigante, desplegado, con sus arrugas, sus colores gastados, tonos cálidos, mil ochocientos algo decía al costado una pequeña placa. Los continentes, las separaciones políticas, la geografía, casi todo expuesto, una fotografía inventada y poco real de un planeta que nunca quiso ser así. Desde donde estoy parado, América latina es una cascada de marrones, ese color fiel de la tierra, rojizo de a ratos, si le da el sol, caso contrario, era un castaño que si bien combinaba con los colores del mapa, estaba lleno de vida. Un vestidito azul, compararlo con el océano sería demasiado obvio, pero era lindo pensarla así, como parte del fondo, como pintada. Con una mano se lleva el pelo hacia adelante por sobre su hombro, dejando a la vista su frágil espalda, blanca como la arena más fina, hermosa sin lugar a dudas. Ella miraba hacia arriba, miraba hacia abajo, yo me había perdido completamente en la escena, de los sesenta mil pensamientos promedio que una persona tiene por día, esta escena era lo más interesante, y ahora ocupaba por completo mi cabeza. Le saqué una foto, desde donde estaba yo parado, ella tapaba América Latina, pero no me importó, porque probablemente en ese momento, esa espalda, ese vestido azul y ese pelo largo eran las tres cosas más lindas del continente, me pareció justo su reemplazo, y me llevaría  mi propio pedacito de historia, para ver en el futuro.

viernes, 20 de mayo de 2011

De 7:12 a 7:20

Llega al andén 3 una locomotora llevando otra locomotora con vagones, desde el segundo banco del andén 5 (cuyos segundo y cuarto asiento están ocupados) solo se ven ambas locomotoras y la mitad del primer vagón(el resto del tren está tapado por la escalera de acceso)

-Disculpame, ese no es el rápido, o sí?
-(me saco los auriculares que tenían a un tal Drexler sonando) No creo, hay una locomotora llevándolo, aparte no anunciaron ninguno así que dudo que sea.
-Ah, si puede ser.
-Si es, llegó muy temprano (sonrisa busca sonrisa), asi que no me parece, además fijate (señalo al fondo del andén, más allá de la escalera que tapa los supuestos vagones) al final no se ven vagones, asi que debe ser simplemente la locomotora llevando a esa otra y algún vagón.
-Si, claro, no, no creo que sea ese.
 5 minutos más tarde, la locomotora del andén 3 arranca, llevando consigo una locomotora y un solo vagón.

Hay escritas infinitas palabras...



pd: sisisi, ya sé que me van a decir "1-0 te van ganando", pero digamos que ya el juego está abierto, y es acá donde tengo habilidad (o al menos eso creo/espero/calculo/intuyo/etc)
(?)

martes, 17 de mayo de 2011

Mamihlapinatapai

Es una palabra del idioma de los indígenas yámanas de Tierra del Fuego la cual define:
"una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar"


No puedo estar más fascinado en este momento, esta palabra llegó a mi de pura causalidad. Exacto, no casualidad, causalidad.
Realmente, la fascinación que siento ahora es inpresionante, no se dan una idea.

sábado, 14 de mayo de 2011

De 7:15 a 8:07

-El anden 5 nuevamente vacío, yo llegando 7:05 (les recuerdo que el diesel pasa a las 7, así que no había nadie ya) y no tenía demasiado apuro (en realidad mis ganas de verla bajar por las escaleras eran mayores a las de llegar a horario) así que salteando el primer banco, fui a sentarme al cuarto lugar del segundo. Pasaron varios minutos, 7:15 ya habían dos personas en el primer banco, varias paradas en la linea amarilla, ningún par de ojos grandes. Ya habiendome rendido, riendome solo porque se me dio hablar con Dios a lo compinche diciendole "que guacho, encima que llego tarde no me la mandas" y claro, como sucede, a los 30 segundos, apareció.
De los cuatro asientos del segundo banco, ella elige el tercero, exacto, al lado mío, yo mirando la nada hasta que estaba a 3 pasos de mi, momento que la miro y ella me mira y le digo al compinche "no te puedo creer la que me acabas de hacer". Estar uno al lado del otro limitó al máximo el tema del juego de miradas, mirarnos estando tan cerca rompía las barreras del anonimato, terminaba con los lugares en el tablero, cambiaba todo, era muy tenso todo, el frió era más frió, los ruidos eran más distantes, el tercer y el cuarto asiento estaban tan cerca y tan lejos a la vez que mareaba.
No sé si estaba cansada, si estaba triste, nunca la veo normal, siempre algo tiene, la curiosidad me mata. Pasan más minutos, buscando el disparador que rompa el frío. 
Sin aviso, llega un tren al andén 5. No podía ser, no lo anunciaron, el momento se terminaba.
Todos entran, andén vacío, salvo el asiento 3 y 4 del segundo banco.
Así pasaron unos minutos más, no sabía, no entendía, no podia ser racional, pero tampoco podía dejarme llevar, era tensión, tensión, tensión.
Ya con el andén repleto nuevamente, se anuncia la llegada del diesel, decidí no hacer lo de la otra vez, decidí quedarme sentado, entonces, es ella la que se pone de pie, camina hasta la línea amarilla, mira hacia el horizonte buscando el gigante metálico, y se da vuelta, y los ojos redondos clavados en mí, acercándose, paso a paso, para volver a ocupar el tercer asiento, del segundo banco, del quinto andén.



domingo, 8 de mayo de 2011

Viajar.

Brujas, su magia, dos huellas se hacen cuatro, es la mística antigua de la noche.
Lo más lindo de los dos fue Toulouse. Recuerdo tu vestido la noche que te invite a cenar, Bordeaux.
Escuchar tu historia, contarte la mía, descubrirte de a días. mirarte tan radiante, Sofía.
Amanecernos con esa somnífera adrenalina en las sábanas, mirar por la ventana, Marbella.
Nueve meses después del amor, París.

La melancolía de respirar, Buenos Aires.
Volver y amarte, desde la Santa Cruz de tu pecho hasta la Tierra del Fuego en tus pies.
Alta Gracia, quizas divina, ella baila, ella Salta, ella linda.
Viajar con sonrisa radiante, dormir bajo un arbol, escucharte cantar, dejar que la tierra, La Pampa, nos haga un lugar.
Mirar las estrellas, recordar el primer día, y dejar que esas brujas no nos separen más.

miércoles, 4 de mayo de 2011

No es un adiós, no es un hasta luego.

El pasado, una cosa, El presente, incierto. No sentir tu voz, ni tus ojos, ni tu abrazo como solía. Escucharte, mirarte, y sentirte por primera vez como una más del mundo. Darme cuenta. La idea terminó, tu monarquía de trono vacío se reveló, pero te agradecí, porque abdicaste con la gentileza de siempre y con el silencio del tiempo. No estaba encerrado, pero sentí libertad. No estaba presionado, pero sentí alivio. No estaba triste, pero sonreí. No te esperaba, pero te necesitaba. No estaba en mis planes, pero fuiste causa y consecuencia. Sin canciones tristes, sin vacíos en el pecho, sin melancolías ni falsas promesas. Ojos que vieron, corazón que no sintió. Un día como cualquier otro, pero con la sensación de no tener algo que ya había dejado atrás, solo que no lo había visto (o no lo quería ver)

El pasado terminó, no es un adiós, pero no es un hasta luego.

domingo, 1 de mayo de 2011

Video Weekend IX

Volvieron los domingos otoñales, volvieron las bajas temperaturas, las largas jornadas sentados en un lugar sin moverse demasiado, las tazas de café (o los mates, o el té), las gotas de lluvia sobre la ventana, las hojas anaranjadas volando por todos lados, y bueno, es una linda oportunidad para que vuelvan los videos, son como una antesala a esa película que querías ver que dejaste colgada, o ideal para un recreito del estudio, o simplemente matar el aburrimiento por unos 15 minutos, espero que les agrade. Pásenla lindo!


Bueno, primero tenemos un video que todavía no entiendo muy bien como se hacen (porque no busqué todavía como se hacen) pero me suena que es un laburo de putísima madre, pero vale la pena totalmente hacerlo. Recomendación? esperen que cargue completo, apaguen las luces, pongan pantalla completa, y listo.


Landscapes: Volume One from Dustin Farrell on Vimeo.


Bueno, continuando un poco con la estética, pero jugando con la dualidad, nos vamos para la ciudad.


NYC - Mindrelic Timelapse from Mindrelic on Vimeo.



Finalmente un viejo conocido de la casa, estuvo en uno de los primeros VW si mal no recuerdo, pero como me gustó muchisimo desde la primera vez que lo ví, lo comparto nuevamente.


Live at Hellnar, Iceland from For a Minor Reflection on Vimeo.